Junio 2016: VI Convención Internacional de la Asociación Familias por la Diversidad Sexual. San José, Costa Rica

Con la presencia de representantes de 20 países de América y Europa, se celebró con éxito este evento en nuestro país. La emotividad inició con el propio acto inaugural, que contó con la presencia de la señora Vice presidenta de la República, doña Ana Helena Chacón, cuyo discurso en defensa de los derechos humanos de las personas LGBTI hizo que el auditorio de la Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología (ULACIT) –lugar en el que se llevó a cabo la convención-, la despidiera de pie.  Minutos después, Morgana Love, cantante y actriz mexicana de la comunidad trans, puso de nuevo al público de pie luego de cautivar con una sentida participación artística.

Pero ahí no terminó la emotividad. Durante cuatro días, madres, padres, familiares y amigos(as) de personas LGBTI, así como activistas, estudiantes, profesionales y público en general vivieron con intensidad lo que significa un encuentro de este tipo; en el que el amor y la aceptación incondicional por los seres queridos está presente en todo momento, creando un ambiente de solidaridad y familiaridad entre quienes asisten.

Gracias a la intervención de expertos(as) nacionales e internaciones, temas como la importancia del apoyo familiar para la salud física y mental de las personas LGBTI; la temática trans; la espiritualidad en el mundo de la diversidad sexual; las familias homoparentales; conceptos básicos de género; intersexualidad; escuelas seguras y el manejo emocional de los grupos de apoyo de familiares y amigos(as), entre otros,  abarcaron tres días de trabajo intenso, productivo e inspirador.

El día sábado 25, se cerró la parte académica de la convención con una visita por parte de las delegaciones internacionales a la discoteca La Avispa, en la que de nuevo Morgana Love impresionó y cautivó con su talento y carisma.  El domingo, no podía haber mejor cierre que la participación en la Marcha de la Diversidad.  Ataviadas con camisetas amarillas con la leyenda “familias unidas por los derechos de nuestras hijas e hijas”, las delegaciones marcharon por las calles de San José sosteniendo una manta de casi seis metros de longitud mientras cantaban y gritaban consignas a favor de sus seres queridos LGBTI. Importante mencionar que este año, fueron nombrados mariscales de dicha marcha la señora Alice Castillo, madre líder del Grupo de Apoyo para Familiares y Amigos(as) de la Diversidad Sexual de Costa Rica (GAFADIS) y el señor Albert Arcarons, Presidente de la Asociación Internacional de Familias por la Diversidad Sexual.  Con este gesto, se reconoce la importante labor que este tipo de grupos hace a favor de las personas LGBTI a nivel internacional.  Pero aquí no terminó todo. Días después de finalizada la convención, se creó un grupo en Facebook para que quienes estuvimos presentes en la misma continuáramos conversando, intercambiando información y apoyándonos cuando fuera necesario. La convención dejó un sinnúmero de amigos y amigas, experiencias de aprendizaje, historias impresionantes, un profundo convencimiento de la importancia de lo que hacemos y el deseo que volver a encontrarnos dentro de tres años.

Si desea informarse sobre Gafadis y sus actividades, comuníquese a los números 8352 5573 y 7182 3680.

*La VI Convención fue organizada por el Grupo de Apoyo para Familiares y Amistades de la Diversidad Sexual (GAFADIS) y la Asociación Pro Sexología Científica y Vivencial.

 

 

 

 

El lugar del amor en la esperanza…

AmorEn 2014, un joven colombiano de tan solo 16 años, decide poner fin a su vida por causa del “bullying” o matonismo homofóbico del cual fue víctima en su escuela.

Un año antes, en Lima, Perú, durante la V Convención de FDS, por un momento sentí que no iba a ser capaz de seguir escuchando a padres y madres narrar los pormenores de la muerte de sus hijos gais; asesinados por el odio homofóbico.  A pesar de todo lo que habían vivido, estaban allí dando su testimonio, fuertes, creando conciencia con la esperanza de que esto no vuelva a pasar.

En el pasado mes de junio, durante la VI Convención de FDS en San José, la madre de ese joven colombiano, Alba Reyes, compartió su historia y cómo decidió crear la Fundación Sergio Urrego para luchar contra este flagelo en el sistema educativo y en la sociedad colombiana.

Luego de este encuentro, caracterizado por el amor y la aceptación incondicional que familiares y amigos/as profesan hacia sus seres queridos LGBTI, llegué a pensar hasta dónde llegará el potencial de este sentimiento- tan racionalizado, teorizado y subestimado por la mayoría de los enfoques de la  Psicología occidental-, para promover los ansiados cambios sociales que desde tantas luchas queremos ver…

La experiencia de lo que sucede en los grupos de madres, padres, familiares y amigos/as, así como en este tipo de encuentros, indica claramente que luego de desarticular prejuicios y reconocer la propia LGBTI fobia, empieza a acrecentarse y a fluir en estos(as) su amor y empatía por sus seres queridos, y estos procesos pueden darse en ocasiones incluso en cuestión de pocas semanas.

EsperanzaMe parece que el amor, más allá de su limitada comprensión desde posturas psicológicas reduccionistas, es un sentimiento que no ha sido todavía debidamente comprendido y dimensionado, por ejemplo, en el plano del crecimiento personal y la expansión de la conciencia humana. Ya Humberto Maturana (chileno, co autor junto con Francisco Varela de la Teoría de Santiago), ha postulado con fundamento científico que el amor es el principio evolutivo de nuestra especie.

Tenemos que apropiarnos del amor y permitir que fluya para comprender el poder que encierra, para que actúe a favor de la esperanza que encierra esta causa y otras que buscan la igualdad y la justicia…

Proyecto de vida lésbico…

Tengo 29 años y salí del closet como lesbiana desde hace 7. Sin embargo, todavía me cuesta imaginarme un proyecto de vida sin casarme y sin tener hijos(as)…

     No pocas veces suele resultar complicado o difícil gestar un proyecto de vida fuera del mandato social de la heterosexualidad monogámica, fuera de la figura del matrimonio y de la tenencia de hijos e hijas.  Esto se debe a que desde muy pequeñas(os) hemos interiorizado este modelo, que es reforzado constantemente en diferentes momentos de nuestra vida por parte de nuestra familia, los(as) amigos(as), la iglesia, los medios de comunicación, etc.

     Sin embargo, sí es posible pensar y llevar a cabo en un proyecto diferente. He escuchado a muchas personas que pertenecen a la Diversidad Sexual decir que han logrado construir estilos de vida que les resultan sumamente satisfactorios, que les ofrecen la posibilidad de realizarse en diferentes ámbitos de su vida y de vivir de forma digna y plena. Con esto no se quiere decir que casarse y tener hijos e hijas esté mal, o que no sea un proyecto de vida válido, claro que lo es… sin embargo, no tiene que serlo necesaria ni obligatoriamente para todas las personas.

     Así como hay personas heterosexuales que han decidido no casarse o casarse y no tener hijos(as), hay personas que pertenecen a la Diversidad Sexual en otros países que se han casado y tenido (o adoptado) sus propios(as) hijos(as). Sí es posible diseñar proyectos de vida satisfactorios y plenos de sentido. Uno de los primeros pasos es que la persona, independientemente de su orientación sexual e identidad de género, se pregunte a fondo quién es, qué considera realmente importante o trascendental en la vida y a qué actividad, oficio o profesión quisiera dedicarse. Si a esta interrogante se responde con honestidad y valentía, es muy probable que sepamos tomar las mejores decisiones.

Publicado en Revista Gente 10

¿Tolerancia o respeto hacia las personas sexualmente diversas?

Algunas personas dicen que hay que tolerar a las personas sexualmente diversas, mientras que otras afirman que se les debe respetar y aceptar. ¿Se está hablando de lo mismo?

     En realidad no es lo mismo tolerar que respetar.  Una vez escuché a una persona decir que es tolerante de las personas homosexuales porque si una de ellas se llegara a sentar a su lado en el bus no se movería de su asiento…  La expresión evidencia claramente la homofobia que padece.  Aunque tolerar significa admitir de otras personas una forma de actuar o pensar diferente a la propia, no debemos dejar de lado que otro significado del término podría ser soportar algo que en realidad resulta molesto, que incomoda.

     Por ejemplo, alguien podría decir: “tengo que tolerar a mi jefa con todo y su mal carácter”, o “puedo tolerar este dolor de estómago hasta que terminen las clases”.  Otra frase cargada de homofobia y que va en la misma dirección es: “a mí no me importa tener compañeros gais en el trabajo, yo comparto con ellos pero eso sí que no se les ocurra echarme el cuento o ponerse cariñosos conmigo”.

     Este decir encierra una serie de estereotipos sobre esta población.  Aceptar y respetar es otra cosa. Respetar es concebir a esa  persona diversa sexualmente en toda la amplitud de su humanidad, como un ser integral que no puede ser reducido a su orientación sexual y/o a su identidad de género. Consiste en reconocer a esa persona en aquellos componentes que nos identifican, que nos hacen iguales, que nos hermanan. Esta capacidad está fundamentada en un análisis crítico de la realidad, en la toma de conciencia de que lo que nos han enseñado sobre la sexualidad humana está atravesado por un sinnúmero de mitos y estereotipos, y que los mismos pueden ser muy dañinos para las personas que pertenecen a la diversidad sexual, así como para sus familiares y personas cercanas.

     Quienes saben respetar han dado un paso más allá en su crecimiento personal; han logrado superar sus propios prejuicios, han aprendido sobre la humanidad y sobre su propia humanidad.  Quienes han logrado esto saben que todos/as, mujeres y hombres, a pesar de nuestra orientación sexual y nuestra identidad de género sufrimos, aunque está claro de manera diferente, de la opresión de un sistema patriarcal que nos obliga a ser heterosexuales monógamos(as), a casarnos y tener hijos(as) para cumplir con los mandatos de lo “normal” y lo deseable. Dicho de otra forma, quien verdaderamente se saber respetar y aceptar según sus propias características y condiciones, será capaz entonces de respetar y aceptar a las demás personas, sin importar las diferencias.

Publicado en Revista Gente 10